Los Sagrados Corazones cambiarán nuestra parroquia

En Uncategorized

 

Ushetu, 29 de junio de 2017.

Solemnidad de san Pedro y san Pablo, apóstoles.

En la anterior crónica no me hice lugar para contarles algo sobre los festejos del Sagrado Corazón. Este mes de junio siempre es muy intenso en cuanto a actividades, por tres razones fundamentales: la primera, por las celebraciones litúrgicas de Corpus Christi y del Sagrado Corazón; la segunda, porque estamos en tiempo de sequía, y por eso la gente puede participar de todas las actividades que se organizan aquí y allí, charlas, encuentros, retiros, etc.; la tercera, porque los colegios están de vacaciones, y así también aprovechamos en nuestra parroquia a hacer los campamentos de niños de catecismo. Este año hemos tenido seis campamentos en la primer semana, y actualmente estamos con otros seis… ¡más de 1.700 niños en una semana de campamento!

Pero ahora les cuento breve de la fiesta del Sagrado Corazón, y dejamos algo para otras crónicas futuras. Nuestra parroquia se destaca por tener muchos miembros de este grupo, gracias a que varios líderes son muy fervorosos y activos, y se han esforzado en difundir la devoción en varias aldeas, aún las más lejanas. Fue por esto que cuando hubo una reunión en la diócesis, para decidir dónde se realizaría el encuentro diocesano del Sagrado Corazón, eligieron venir a Ushetu. Una gran alegría para nosotros, y la verdad que fue una gracia muy grande.

Aquí llegaron devotos desde casi todas las parroquias, y estuvieron cuatro días reunidos. Para la gran mayoría fue un gran sacrificio, porque estamos en un extremo de la diócesis, y debieron viajar varias horas para llegar. Además de que nuestras comodidades para alojar a tanta gente no son muchas. No hay colchones, y duermen directamente sobre el piso, poniendo simplemente un plástico, y allí se tiran. Lo mismo para las charlas, la mitad de la gente sentada en el piso. Yo creo que el primer día no costará tanto, pero a la tercera noche debe doler todo el cuerpo. Aquí nadie se queja de estas cosas, y todo lo contrario, estaban muy agradecidos, y en la fiesta de clausura hubo una gran alegría, como podrán ver en las fotos.

Durante el encuentro tuvieron charlas, y sobre todo mucha oración. Se hicieron procesiones con la imagen del Sagrado Corazón que nos prestaron las hermanas. Otra causa de felicidad… ellos no habían hecho nunca procesiones con el Sagrado Corazón, en ninguno de sus encuentros diocesanos ni nacionales… ¡Porque no tienen imagen para portar en andas! Los que habían venido de otras diócesis, agradecían esto especialmente.

También hubieron muchos momentos de oración ante el Santísimo Sacramento, se realizaron varias Horas Santas, y algunas bien extensas, para darles la oportunidad de confesarse a todos. Habían mas de 180 personas participando de este encuentro. Una noche nos quedamos hasta tarde, y debimos seguir con las confesiones al día siguiente. Pidieron hacer una noche heroica, que no pudimos concretar porque no tenemos luz en la iglesia, sino sólo paneles solares y baterías, y se haría muy difícil. Pero la hicimos hasta lo más tarde que se pudo, aunque se agotaron totalmente las baterías de la casa y de la iglesia.

Destaco que de algunas aldeas cercanas vinieron muchos niños y jóvenes que han querido integrarse al grupo de los devotos. Como andaban varias veces dando vueltas por afuera, porque las charlas de la gente grande eran muy largas, decidimos que tuvieran su guía y sus charlas por separado. Un postulante se encargó de ello, y era muy lindo verlos, cuando tocaba la campana, reunirse debajo del gran árbol de mangos… repitiendo preguntas de catecismo y cantando cantos del Sagrado Corazón.

En la Misa de clausura se oficializaron cerca de setenta personas, cuarenta de los cuales eran de nuestra parroquia. A ellos les encanta tener su uniforme y sentirse parte de un grupo, y por eso este grupo se visten con prendas de color rojo. Nosotros hicimos estampar unas camisetas rojas con la inscripción “Este es el Sagrado Corazón que tanto amó a los hombres y recibió tanta ingratitud a cambio de su amor”, con el nombre de la parroquia abajo… y fueron un éxito. Los bancos de la iglesia, del lado derecho, estaba lleno de los miembros del grupo, que ocupaban casi la mitad de la capacidad del templo.

El almuerzo fue muy simple, como siempre, pero con gran alegría. Hubo música y bailes, como es costumbre, expresando externamente el gozo de estos días.

Sabemos que la devoción al Sagrado Corazón no es una devoción más en la iglesia. Esta devoción, junto a la devoción a la Virgen, y a su Inmaculado Corazón, cambiarán nuestra parroquia. Tenemos sus promesas. Estas devociones, mueven a recibir los sacramentos, recibirlos bien, y frecuentemente. Mueven a la oración, especialmente ante el Santísimo Sacramento, y al rezo del rosario. Aquí está la fuente de la conversión de tantas almas, de que muchos cristianos regresen, y que los tibios se enfervoricen.

¡Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío!

¡Inmaculado Corazón de María, sé la salvación del alma mía!

¡Firmes en la brecha!

P. Diego Cano, IVE.