Los primeros religiosos del IVE de Tanzania

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Nyasa, Parroquia de Ushetu, 10 de octubre de 2019.

Sigo escribiendo desde nuestra casa misionera en Nyasa, disfrutando de la estadía por estos parajes del sur de la misión. Hoy hemos podido gozar en verdad del trabajo misionero, con el rosario al amanecer, luego la visita a la escuela primaria, y partimos para la aldea de Mwendakulima. Allí nos esperaba mucha gente, y mucha alegría. Juegos, confesiones, y misa allí. Visita a la construcción de la nueva capilla, y visita también a la escuela primaria de allí. Por la tarde, al regresar a la casa, hicimos trabajos de limpieza y de buscar agua en el pozo de agua que está a un poco más de un kilómetro de la casa. Cuando el calor aflojó un poco, hubo juegos con los chicos aquí en Nyasa, con un verdadero ambiente de oratorio.

Pero no quiero entrar en detalles sobre este día, porque el motivo de esta crónica es contarles de un acontecimiento muy importante que tuvimos en la misión el 15 de septiembre. Es impresionante que ya haya pasado casi un mes. No puedo dejar de escribir sobre esto, para que quede registrado algo que marca un hito en nuestra misión: los primeros votos religiosos del IVE en Tanzania, los primeros religiosos tanzaneses de nuestra querida Congregación.

Hace más de dos años comenzamos oficialmente con el postulantado IVE, y el año pasado aquellos primeros jóvenes comenzaron el noviciado, en agosto de 2018. Habiendo ya terminado su año canónico, elegimos la fecha del 15 de septiembre, Nuestra Señora de los Dolores, para este importante paso en la vida de estos nuevos religiosos. Recordamos que así como la Virgen de los Dolores marcó el inicio de la Familia Religiosa en San Rafael, ahora estaba también presente en nuestros inicios en tierras de Tanzania… y también “en recuerdo de los dolores pasados”, como reza la placa que está en la entrada del templo parroquial de El Chañaral.

¡Se trata de diez nuevos religiosos! Es un regalo muy grande para nosotros, para la misión en estas tierras, pero también para toda la Familia Religiosa. Como siempre, las vocaciones son nuestra esperanza, nuestra alegría, y nos mueven a seguir adelante. Sabemos que todavía nos falta mucho, y que en el camino de formación hay grandes desafíos, y los comienzos son siempre difíciles. Pero el hecho de verlos, y de que ya son religiosos, nos mueve a hacer lo posible y hasta diría lo imposible, por ellos. Ellos se han preparado muy bien, y el P. Víctor y el diácono pablo Folz, han trabajado con mucho esfuerzo, y ése domingo 15 de septiembre, los frutos eran visibles.

Se veía a todos los nuevos profesos con mucha alegría y emoción. Vinieron familiares de casi todos ellos, y muchos son de lugares que distan más de seis horas de viaje. Se vivió un gran clima de familia, con divertidos fogones, con muchos cantos y bailes de distintas tribus, con distintas costumbres y lenguas, que nos hace pensar en un enriquecimiento de los mismos jóvenes, conociendo otras culturas de su tierra y aprendiendo a convivir con gran paz y alegría gracias a la fe.

La profesión se vivió muy profundamente, al ver a los diez en fila, leyendo la fórmula de profesión religiosa, ¡por primera vez en swahili en nuestra familia religiosa! Al finalizar la misa, como es costumbre, todos los presentes pasaron a saludar a los neo profesos. Posteriormente nos trasladamos todos al noviciado, a nuestra “Finca” africana, para los festejos, que se extendieron hasta pasadas las cinco de la tarde. Y por si parece poco, se hizo un partido de fútbol de los nuevos religiosos contra los jóvenes de las Voces del Verbo… con todas las familias, amigos, grandes y chicos, como espectadores del amistoso. No puedo describir el placer de contemplar la cancha de futbol, y el noviciado entero, “invadido” por familias… trayendo remembranzas de aquellas fiestas en San Rafael.

Todo esto nos parece un sueño, y es una realidad. Muchas veces charlando con el P. Víctor recordamos cuando hace cuatro años casi, compramos ese terreno, que era un pedazo de monte lleno de arbustos, árboles, hormigueros gigantes, troncos, yuyos. Hoy vemos, con todas las limitaciones propias de un comienzo, el noviciado con su segundo grupo, y vemos un grupo de religiosos con sotanas, y hermanos coadjutores, y como les decía… un sueño hecho realidad. Falta un largo camino, pero como nos enseñaron desde el principio, y es un elemento no negociable de nuestra familia religiosa, sólo confiamos en la Divina Providencia y en la maternal protección de la Virgen de Luján. Patrona y dueña de “esta villa africana”.

¡Firmes en la brecha!

P. Diego Cano, IVE.