“Juventud Católica de Colegios Secundarios de Tanzania”

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1 de octubre de 2017, día de Santa Teresita

Patrona universal de las misiones.

Es la primera vez que tratamos de juntarlos más oficialmente. Es el “TYCS” (Tanzania Youth Catholic Students), como ellos mismos se llaman, y se trata de la “Juventud Católica de Colegios Secundarios de Tanzania”. En todos los colegios secundarios funciona este grupo, que tiene un muy buen propósito, ya que en todos los colegios, aún los estatales, hay una hora de religión semanal. En el momento para religión, cada grupo hace sus actividades, los católicos por su parte, los protestantes por otra, los musulmanes también, y los que nos quieren participar de ninguna, como los paganos… no participan de nada, o van interesados a algún grupo.

En nuestra parroquia de Ushetu tenemos cinco colegios secundarios estatales, y en algunos de ellos la Juventud Católica es muy numerosa. Depende mucho de cada colegio, de la cantidad de alumnos que sean, y de los maestros católicos que los guían, el que sean grupos con garra o no. Pero por lo general, como son jóvenes que están estudiando el colegio secundario, y lo hacen con mucho sacrificio, suelen ser muy entusiastas, y se encuentra una muy buena madera para trabajar. En algunos colegios, por ejemplo, llegan a ser 150, en otro 180, y hasta 200 en uno de los más grandes.

Nosotros ya habíamos hecho encuentros de jóvenes en general, invitando a todos, a los estudiantes y a los trabajadores, pero a veces a ellos también les gusta identificarse más. Pensamos que también podía venir bien para comenzar a hacer un trabajo más coordinado, y que tomen mayor fuerza. Queremos que estos jóvenes, que son los que estudian y desean seguir alguna carrera, muchos de ellos, puedan tener más formación, algo más sólido.

Pensamos hacer una buena preparación para el encuentro. Los postulantes visitaron los colegios invitando. Hicimos un afiche de propaganda, que fue nuestro primer progreso y novedad en este tema… Algunos de los colegios quedan bastante lejos, como el de Kangeme a 20 kmilómetros, y el de Nyamilangano otro tanto. Así que han debido recorrer bastante la parroquia para llegar a los cinco secundarios. Gracias a eso hubo una muy buena participación, cerca de 160 jóvenes asistieron, aprovechando una semana que tenían de receso de clases.

El encuentro comenzó el viernes temprano, hasta el domingo después del mediodía. Se alternaron charlas, juegos, ratos libres, y momentos de oración. El P. Jaime contaba que aprovecharon mucho a confesarse, una gran cantidad. Eso es algo que siempre sorprende y alienta. El Obispo lo advirtió también cuando estuvo en su visita canónica, que “a la gente de Ushetu le gusta confesarse, sabe confesarse, pide mucho la confesión”.

Las charlas estuvieron a cargo de los postulantes y el catequista Filipo. Y se interesaron mucho, se daban largos ratos de preguntas luego de las charlas, sobre el noviazgo, el matrimonio, la vocación, etc.

El domingo tuvo lugar la Misa de clausura y almuerzo posterior. Durante el almuerzo hicieron la competencia de cantos por grupos, como no puede faltar. Se destacaron los jóvenes de Ilomelo, que vinieron en buen número, y muy bien preparados. Esto lo subrayo porque es la aldea del catequista Stanislawsi, recientemente fallecido… ¡como se siguen viendo sus frutos!

“Es oro en polvo”, me decía el P. Jaime, hablando de estos jóvenes. Son jóvenes católicos, y con entusiasmo y deseos de hacer cosas, con grandes deseos de aprender. Para otros años pensamos poder hacer el encuentro más largo, como un campamento de cuatro o cinco días, para tener más tiempo de formación.

Por mi parte, como párroco, siempre me siento en deuda con estos jóvenes, con el “TYCS”, porque siempre nos piden que vayamos a sus colegios. Contrariamente a lo que podríamos pensar, y que suele suceder en nuestra sociedad en América o Europa, nos piden que vayamos y sobre todo nos piden que les celebremos Misas, que hagamos retiros, que tengamos tiempo para confesarlos. Nos insisten en ello cada vez que los vemos. Y de verdad que habría que aprovechar las oportunidades, puesto que al estar establecido el momento de religión, no necesitamos pedir permiso para ir a los colegios estatales, y podríamos dar charlas todas las semanas, como también celebrar la Misa si quisiéramos. Imagínense que en un colegio tendríamos 180 jóvenes dispuestos a escucharnos, a participar de la Misa, y confesarse. Lamentablemente debido a nuestro trabajo en la parroquia, al tener una parroquia tan grande, con tantas aldeas y tan grandes distancias, podemos ir muy pocas veces a atenderlos.

Dentro de poco seremos más sacerdotes misioneros… el equipo se va aumentando, y podremos brindar mejor atención a todos… aunque siempre se podrá decir que “la mies es mucha, y los obreros pocos”.

Sigan rezando por las vocaciones, recen por los misioneros, y recen por estos jóvenes católicos estudiantes de Tanzania… que den frutos de futuros líderes católicos, catequistas, matrimonios cristianos, y vocaciones religiosas y sacerdotales.

¡Firmes en la brecha!

https://www.youtube.com/watch?v=Ol5SWJz_FPU

P. Diego Cano, IVE.