El Triduo Pascual en la misión

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Ushetu, Tanzania, 11 de mayo de 2019

Si bien he compartido en el Facebook un vídeo sobre la Semana Santa en Ushetu, ahora quería contarles un poco más y mostrarles algunas fotos de esos hermosos días. El vídeo fue hecho por uno de los sacerdotes norteamericanos que vinieron a visitarnos. Como les conté en la crónica del Domingo de Ramos, estos sacerdotes son diocesanos, y dos de ellos habían venido de voluntarios cuando eran seminaristas, en el año 2015. En aquella oportunidad, cuando se despedían, comentaban de lo bueno que sería volver siendo sacerdotes. Fue por esta razón que aprovechando dos semanas de receso en las universidades romanas, donde estudian actualmente, vinieron para visitar y ayudar. Se trata de los padres Colin, Vincent, y Dominic, todos ellos de diversas diócesis de Estados Unidos.

La semana santa tuvo su maravillosa apertura con la gran fiesta del Domingo de Ramos, con la clausura del encuentro de jóvenes de las dos parroquias. El P. Víctor estuvo en la celebración de la otra parroquia, junto al P. Colin. Durante los primeros días de la semana santa, los padres estuvieron abocados a practicar la misa en swahili, que deseaban con muchas ganas poder celebrar. En verdad que esto fue un gran ejemplo para nosotros, viendo que ellos se esforzaban tanto en practicar la misa en un idioma que tal vez nunca más van a usar. La gente quedó admirada, les agradecía, y se notaba en los rostros sonrientes al verlos rezar la misa con un tono “americano”.

De esta manera pudieron acompañarnos en la celebración en diversos lugares, especialmente en la parroquia de Ushetu y Nyamilangano. Agradecieron mucho el haber podido ser ellos quienes lavaran los pies a los apóstoles… por primera vez en su sacerdocio. Estuvieron muy sorprendidos de la gran cantidad de gente que participaba de las ceremonias.

Sobre todo fue admirable en Ushetu la noche heroica del jueves santo, ya que la iglesia estuvo con gente toda la noche, y en algunos momentos llegaron a ser más de ochenta personas en adoración en los horarios más difíciles. Los novicios y postulantes del IVE nos ayudaron haciendo turnos, y ellos dirigían cantos, oraciones, el rosario de la Virgen y de la Divina Misericordia, lectura de textos de la Biblia y pequeñas meditaciones.

Las demás celebraciones en ambas parroquias fueron muy hermosas y bien participadas. Es muy lindo poder inculcar el “clima de semana santa”. Como estamos en el campo, la gente no se dedicaba a ningún deporte, o diversión. Reinaba un gran silencio… y hasta los niños dejaban de venir a pedir la pelota para jugar… porque “es Semana Santa”.

Por problemas que tuve de salud, una bronquitis de la que ya estoy recuperado, me vi impedido de celebrar la Vigilia pascual. Pero por designio de la Divina Providencia, estaban los padres americanos con nosotros. Les dije si podían reemplazarme, y se pusieron muy contentos… no porque yo estuviera enfermo, sino por poder dirigir la Vigilia Pascual, por primera vez… “la Vigilia madre de todas las vigilias”. Se siguieron prepararon con ensayos y mas ensayos… se imaginan que esta ceremonia siempre tiene sus complicaciones, por tener tantos ritos que se hacen una sola vez al año, y mucho más si se piensa que será una ceremonia en swahili. La verdad que lo hicieron muy bien. Ellos felices, y la gente también.

Como se imaginarán, así como nuestros fieles han vivido la Semana Santa, acompañando a Cristo, rezando y haciendo silencio… de la misma manera se han alegrado con la Resurrección. Durante toda la cuaresma no se puede ni aplaudir, ni bailar, y hacer vigelegeles (gritos de alegría). En la Vigilia y luego de la misma, explotaban de alegría. Se quedaron festejando, y los festejos se extienden por el domingo de pascua y el Lunes de la Octava.

Nosotros organizamos el oratorio del domingo Pascual, con juegos, competencias, música, y venta de golosinas “a bajo precio”. De esta manera evitamos que vayan a usar su dinero a lugares donde el ambiente no es muy bueno.

Por gracia de Dios pudieron estar estos padres visitándonos, y han podido experimentar lo esforzado y a la vez satisfactorio, del trabajo misionero en semana santa.

¡Firmes en la brecha!

P. Diego Cano, IVE